El Caribe conserva la pena de muerte y RD endurece sanciones
La pena de muerte continúa vigente en las legislaciones de varios países del Caribe, aunque la región lleva años sin ejecuciones. Frente a ese escenario, Líbano acaba de convertirse en el primer país de Oriente Medio en abolir formalmente la pena capital, mientras República Dominicana, donde está constitucionalmente prohibida, ha optado por otro camino: endurecer considerablemente las penas de prisión mediante su nuevo Código Penal.
Son tres realidades que reflejan distintas respuestas del Estado frente a los delitos más graves. Una parte del Caribe conserva la posibilidad legal de imponer la muerte como castigo; Líbano decidió eliminarla después de más de dos décadas sin ejecuciones, y la República Dominicana mantiene la protección constitucional de la vida, pero amplía hasta varias décadas el tiempo que una persona puede permanecer privada de libertad.
El Caribe aún conserva la pena capitalEntre los países caribeños que mantienen la pena de muerte para delitos comunes figuran Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Cuba, Dominica, Guyana, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago. Granada también conserva la pena capital en su legislación, aunque es considerada abolicionista en la práctica.
La existencia de esas disposiciones legales no significa, sin embargo, que las ejecuciones sean frecuentes. Ningún país del Caribe realizó ejecuciones durante 2025, según Amnistía Internacional. Estados Unidos fue el único país de las Américas que ejecutó personas durante ese año. Trinidad y Tobago sobresale dentro del panorama regional.
Al finalizar 2025 mantenía 38 personas condenadas a muerte y fue el único país caribeño donde se registraron nuevas sentencias de muerte durante ese año. Granada y San Vicente y las Granadinas tenían una persona cada uno bajo sentencia de muerte.
La región acumula un prolongado período sin aplicar el castigo máximo. La última ejecución en el Caribe ocurrió en San Cristóbal y Nieves en 2008, una distancia considerable entre lo que permiten las legislaciones de algunos países y lo que ocurre en la práctica. Líbano da el paso de la aboliciónEse contraste adquiere una nueva dimensión con la decisión adoptada esta semana por Líbano.
Su Parlamento aprobó la abolición de la pena de muerte, convirtiendo al país en el primero de Oriente Medio en eliminar formalmente ese castigo de su legislación. La decisión supone pasar de una abolición de hecho a otra establecida por ley. Líbano no realizaba una ejecución desde 2004, pero sus tribunales todavía podían imponer la pena capital por determinados delitos.
La nueva legislación dispone que los delitos cometidos antes de su entrada en vigor que podían ser castigados con la muerte serán sancionados con cadena perpetua. El ministro de Justicia libanés, Adel Nassar, calificó la decisión de “histórica”. El paso de Líbano resulta particularmente significativo por producirse en una zona donde la pena capital continúa teniendo una fuerte presencia.
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